Fusionamos la rica tradición tequilera con métodos de producción innovadores
Desde nuestras plantaciones hasta el envasado
Cada etapa se realiza con el máximo cuidado y respeto por nuestras tradiciones y el medio ambiente. Nos enorgullece contar con certificaciones que avalan la calidad de nuestros productos y la sostenibilidad de nuestros procesos.
En Corporativo Destilería Santa Lucia S.A. de C.V. estamos comprometidos con la INOCUIDAD (Cero Eventos) y CALIDAD de los productos que elaboramos, basados en la PREVENCIÓN DE RIESGOS Y PELIGROS que fomenten la salud y seguridad del personal, asumiendo el CUIDADO y PROTECCIÓN del medio ambiente, cumpliendo los requisitos legales y reglamentarios aplicables, fomentando la MEJORA CONTINUA y la satisfacción de nuestros clientes a través de una adecuada COMUNICACIÓN interna y externa, desarrollando COMPETENCIAS del personal y fomentando el TRABAJO EN EQUIPO.
Plantación y cosecha del Agave
El proceso comienza con la plantación del agave azul (Agave tequilana Weber variedad azul), la única especie autorizada para la producción de tequila. Este agave requiere meticulosos cuidados para su crecimiento óptimo durante su periodo de maduración.
La Jima
Cuando el agave ha alcanzado su madurez, los jimadores, expertos en el arte milenario de la jima, cosechan las piñas (los corazones del agave). Utilizando una herramienta llamada coa, los jimadores cortan al ras las hojas del agave hasta dejar solo la piña, que es rica en azúcares esenciales para la fermentación.
Desgarrado de Agave
Tras la jima, las piñas se desgarran o cortan en trozos más pequeños (fibra de agave) que puedan ser procesados en la siguiente etapa de producción.
Extracción
En esta etapa, los azúcares contenidos en las piñas de agave se extraen a través de un proceso cuidadoso y eficiente, que separa el jugo de la fibra del agave, que será la base de nuestra bebida.
Cocción
El siguiente paso crucial es la cocción del jugo de agave. En este proceso, los azúcares del mosto se transforman mediante hidrólisis líquida, preparándolos para la fermentación posterior.
Fermentación
El jugo de agave se coloca en tanques de fermentación, donde se añade la levadura, un microorganismo vivo que se encarga de este meticuloso proceso. Durante este tiempo, los azúcares se transforman en alcohol y en todos los compuestos volátiles que le darán su característica de aroma y sabor característicos de nuestra bebida.
Destilación
La mezcla fermentada ahora llamada “mosto muerto”, se somete a un proceso de separación continua mediante columnas de destilación que aumenta la pureza y concentración de alcohol y nos da como resultado un destilado que se conoce como tequila blanco o plata.
Maduración
Dependiendo de la clase de tequila que se desee producir, el tequila blanco puede ser embotellado directamente o madurado en barricas de roble o encino.
Envasado
Finalmente, el tequila se coloca dentro de su envase final, proceso conocido como envasado. Esta etapa es realizada con sumo cuidado para preservar la inocuidad, la calidad y el sabor del tequila. Las botellas se etiquetan y sellan, listas para ser distribuidas y disfrutadas por los amantes del tequila en todo el mundo.
El Arte del Tiempo
Blanco
Sin añejamiento o menos de 2 meses
Joven
Tequila blanco que ha adquirido color durante el proceso
Reposado
Mínimo 2 meses de maduración en barricas
Añejo
Mínimo 1 año de maduración en barricas
Extra añejo
Añejado por más de 3 años